



Ese fue el año en que directores de prestigio siguieron llamando a su puerta. Rodó hasta cinco títulos más: "PARTY WIRE", 1935, Erle C. Kenton, "PUBLIC HERO", 1935, J. Walter Ruben, "DIAMOND JIM", 1935, Edward Sutherland, "THE PUBLIC MENACE", 1935, otra vez Erle C. Kenton y por último, "IF YOU COULD ONLY COOK", 1935, de William A. Seiter; cinesta que era un gran amigo de la actriz.
En 1936, Jean Arthur se convertía en toda una estrella. Ahora sí, Capra la llamó para una de las grandes comedias sociales de todos los tiempos: "MR. DEEDS GOES TO TOWN", 1936, también conocida como "EL SECRETO DE VIVIR" en España. Junto a ella estaba GARY COOPER o "COOP" para todos sus amigos. La identidad del actor y cierta imagen del genuino norteamericano le permitió encarnar a las mil maravillas el prototipo buscado por Capra. Por otro lado, Miss Arthur rescataba a este héroe y así, ella misma se convertía en heroína, alejando a Cooper de los buitres que pretenden saber todo sobre la salud.

El público disfrutó con el talento desplegado por la actriz, y si al público no le gusta tu trabajo, no hay publicidad o película en el mundo que te convierta en estrella de Hollywood. Ella ya lo era y con todo derecho. No solo para los públicos, si no para los compañeros de profesión. Ella era toda una profesional de Hollywood aunque renegase del ambiente y de la falta de privacidad. Miss Arthur no entró nunca en el mundo de las revistas de los fans y odiaba conceder entrevistas. Ya sea por que no le gustaba oirse o por su tremenda timidez enfermiza con la gente que no conocía.
Su voz... Aún no he hablado de su voz... Podía ser como un chirrido, como el croar de una rana, aguda y en tensión... Pero podía ser suavemente grave, casi como un susurro que denotaba inteligencia y ganas de vivir. Siempre me gustó la voz de Jean Arthur: una voz amistosa que hablaba sabiendo lo que dice y con todos los temores de los seres humanos. Con todo tipo de acentos y giros... Jean Arthur era su voz y un metro sesenta centímetros de altura creciéndose.
En una época de glamour donde sólo valía cómo dabas en la pantalla y todo el stress que conllevaba, Jean y su voz dieron el salto del cine mudo al hablado, siempre con un signo de distinción. La voz es el 50 por ciento de la actuación, dicen los entendidos... Y en Jean Arthur esto se cumple al cien por cien.
Las dos siguientes películas de Miss Arthur fueron una prueba más de que ciertos cineastas de prestigio contaban con la actriz: "THE EX-MRS BRADFORD", 1936, de Stephen Roberts y "ADVENTURE IN MANHATTAN", 1936, de Edward Ludwig. Directores que no nos suenan mucho hoy en día pero que están considerados de esos ARTESANOS DE HOLLYWOOD que ponían una especie de estilo invisible, un sello en las películas que dirigían.
El siguiente título fue un reencuentro con Gary Cooper y un clásico entre los clásicos en todos los sentidos: "THE PLAINSMAN", 1936, del gran Cecil B. De Mille; Jean Arthur era la Calamity Jane... ¿perfecta?. Bajita pero matona, y con unos pantalones vaqueros que le quedaban como un guante... Así como aquella gorra azul del ejército y la chaqueta de flecos. La película se llamó en España "BUFFALO BILL" y fue el primer western épico de De Mille, con Cooper como Wild Bill Hickok, siguiendo una fulgurante carrera de éxito tras éxito. Es un título inocéntemente entretenido, sobretodo a la vista del escaso material similar en otros estudios.
Juanita Calamidad en la vida real fue una mujer poco atractiva y más pendenciera que cualquier vaquero. Su mal humor era mítico. Miss Arthur construye un personaje bello y elegante, como no podía ser de otra manera. Uno de esos personajes de los que te enamoras al instante. No hay que olvidar que Jean Arthur había participado en muchos westerns en las décadas anteriores, así que era una experta en este tipo de caracterizaciones. Resplandecía en la pantalla.
Después de este super western, la actriz rodó una de esas comedias ligeras tan típicas de mediados de los 30, "MORE THAN A SECRETARY", 1936, dirigida por Alfred E. Green. Aquí estaba acompañada por el hoy poco recordado actor George Brent, un tipo siempre elegante a la vez que prudente en su actuación, sin estridencias. Jean Arthur representaba a Carol Baldwin, la típica chica de al lado que siempre tiene una frase inteligente como contestación, una tras otra. Los vecinos eran secundarios como Lionel Stander -antes de que el senador McCarthy fuera a por él por comunista-, Ruth Donnelly, el eterno Reginald Denny y Dotty Kent.
Esta película siguió cimentando la fama de Arthur de ser una actriz tan inteligente como guapa, con esa fantástica verborrea acompañada por la música de Dimitri Tiomkin y una preciosa fotografía en blanco y negro llena de grises de Harry Freulich. Miss Arthur llevaba un vestuario diseñado por Bernard Newman que llamó la atención en aquellos días y que hacía que la actriz destacase en su rol de estrella y con un decorado de Stephen Gosson.
Para empezar el año 1937 y seguir con su contrato en la Columbia Pictures, la actriz interpretó un drama, un gran dramón llamado "HISTORY IS MADE BY NIGHT", 1937, dirigido por uno de los grandes maestros del Séptimo Arte: Frank Borzage. Uno de esos cineastas que había comenzado su carrera en la etapa muda. Más concretamente en 1916 como actor y después pasándose a la dirección, hasta que en 1920 obtuvo un tremendo éxito con "HUMORESQUE". Ya en 1926, Borzage firmó un contrato con la Fox, desarrollando lo que sería una carrera genial.
"LA HISTORIA SE HACE DE NOCHE" era una historia de un triángulo amoroso entre Jean Arthur, un misterioso Charles Boyer y Leo Carrillo, así como con Colin Clive e Ivan Lebedeff en los principales papeles de esta producción de Walter Wanger.
Irene Vail (miss Arthur) era una mujer casada que en un viaje a Francia se enamora perdidamente. Vuelve a los Estados Unidos y detrás de ella viene Boyer, ese galán francés que enamoró a medio Hollywood y le partió el corazón al otro medio. El personaje de Boyer viaja para luchar por su amor, mientras un marido celoso intentará ponerse en su sitio.

Durante el rodaje de este título, la conexión y la amistad entre los dos actores se hizo patente y eso se notó en las escenas de amor que rodaron juntos y en donde los dos lucían unas sonrisas cómplices, sabiendo que todo era actuación aunque el público pensaba que veía a dos enamorados de verdad. Con una fotografía de David Abely en donde se nota el consejo y la ayuda del gran operador Gregg Toland, uno de los maestros de la luz en blanco y negro, y el diseño de vestuario, otra vez, de Bernard Newman, Miss Arthur destacaba entre claros y oscuros.
A partir de entonces, Arthur se lo iba a tomar todo con más calma. Ya se encontraba en la situación de elegir papeles, aunque fuera dentro de una férrea organización como era la Columbia de Harry 'King' Cohn: uno de los magnates de Hollywood.
¿Qué papel eligió la actriz? Eligió una comedia. Una comedia clásicamente moderna... como era ella. Era "EASY LIVING", 1937, de mi favorito Mitchell Leisen. Palabras mayores.
La trama de "EASY LIVING" es la siguiente. Durante una discusión, un multimillonario arroja un abrigo de pieles de su mujer por la ventana y éste cae sobre una chica, Mary Smith, una trabajadora normal y corriente a la quien por una serie de equívocos se cree la amante del millonario. En efecto, Jean Arthur es la working girl... La Chica Moderna por excelencia, la Gran Comediante... pero, un momento. Antes de seguir; sí.
MITCHEL LEISEN... Arthur y Leisen se rieron juntos y mucho además durante el rodaje de esta película. Probando diálogos y bromas, conectando con ideas parecidas sobre el mundo. Leisen era considerado el director más excéntrico de Hollywood, capaz de detener todo un rodaje y la filmación para arreglar un pequeño detalle del vestuario de TRAVIS BANTON diseñado en exclusiva para la actriz... Y Arthur era una solitaria que antes de que Leisen dijera ¡¡ACCION!!, era una mujer tímida y silenciosa, casi retraída y siempre perdida en sus divagaciones. Director y actriz tenían en común que habían sido menospreciados por muchos.
Leisen fue uno de los homosexuales más escandalosos del viejo Hollywood y era también un cineasta de exacto gusto visual en la composición que lo hacía único, tanto que solo le daba la importancia justa a los diálogos y a la construcción dramática. Se le notaba que venía del Cine Mudo. Su condición sexual y su estilo inigualable le rodearon de enemigos.
JOHN HUSTON le redujo a un simple decorador de interiores para su esposa de ese momento EVELYN KEYES, y BILLY WILDER tuvo más de una discusión con Leisen a cuenta de cómo poner en imágenes sus guiones. No nos engañemos, tan genial como homófobo, Wilder también sintió envidia. Siempre envidió la maestría de Leisen en "MEDIANOCHE". Llegó a igualarla con alguno de sus títulos pero nunca la superó y eso le dolía. En cualquier caso, lo ideal es disfrutar con el cine de los dos cineastas y, ya se sabe quién se convirtió en Dios.
Tampoco hay que olvidar que Mitchell Leisen tenía un fino sentido del humor. Suya fue la idea de una de las escenas de "EASY LIVING" que ha pasado a la historia del Cine: el Slapstick del Automat: Uno de los más grandes gags del Séptimo Arte que fue llevado a cabo con la ayuda de los directores de Arte HANS DREIR y ERNST FEGTE, así como con la supervisión de Leisen y de su ayudante personal EDGAR ANDERSON.
El guión de "EASY LIVING" fue la primera colaboración de Leisen con otro grande: PRESTON STURGES y también ayuda la legendaria VERA CASPARY en los diálogos.
Jean Arthur estaba entre RAY MILLAND y uno de los secundarios de lujo de todos los tiempos: EDWARD ARNOLD, el Manolo Morán norteamericano. También junto a otros nombres como Luis Alberni y Mary Nash, que suenan a secreto de sumario.
Otra clave de este título está en el montaje milimétrico de DOANE HARRISON, o cómo un chiste se puede dividir en tartazos, contando con los blancos y negros, así como grises azulados de TED TETZLAFF en la fotografía.
El público adoró la película, riéndose a carcajadas entre escena y escena, y Jean Arthur se convertía en una de las actrices más queridas de los espectadores del momento.
Otra alegría para ella fue enterarse que su siguiente rodaje iba a volver a ser un encuentro con su amigo FRANK CAPRA y toda su troupe. Arthur iba a participar en una de esas obras maestras de todos los tiempos. Una de esas películas que uno vuelve a ver una y otra vez.
Se llama "VIVE COMO QUIERAS".
YOU CAN'T TAKE IT WITH YOU
Sí, "VIVE COMO QUIERAS" o "YOU CAN'T TAKE IT WITH YOU", 1938. Tengo que aceptar que me enamoré de Jean Arthur viendo esta película, y que me daban ganas de abrazarla y de pellizcarle las mejillas a Alice Sycamore... Aunque no hubiese estado mal ser su hermano para pertenecer a esa encantadora familia protagonista de la película. También envidié a James Stewart que en esta película siempre me pareció algo tonto: Yo hubiese bailado mucho mejor THE BIG APPLE con Jean, y le habría regalado una traba para el pelo que le tapaba esa parte de la cara... Y me dejaría de preguntar por qué la hierba es verde...
Arthur volvía a demostrar que se las sabía todas en el tiempo justo de la comedia. No me cansaré de insistir: brillaba en la pantalla, y estaba rodeada de ese reparto excelente de actores. No se me ocurre esta película sin Jean Arthur y esa escena magistral junto a LIONEL BARRYMORE y un tocador que recuerda a una madre, a una abuela y a una esposa... o Arthur bajando por el pasamanos de la escalera, o su orgullo durante la celebración del juicio y esa escena llena de solidaridad y una armónica que pasa de un bolsillo a otro, esos sombreros geniales de los años 30 y cómo la actriz daba la sensación de no creerse nada a pesar de su maestría única. Era tan grande en la pantalla, mucho más allá de su 1,60 de altura.

La racha de obras maestras siguió con un ejemplo de mujer moderna dirigida por HOWARD HAWKS; es decir: La Mujer Amiga. Era en el título: "ONLY ANGELS HAVE WINGS", 1939, allí Arthur era Bonnie Lee; la aviadora amiga de aviadores o la mujer hawksiana por excelencia, junto al gran galán de todos los tiempos CARY GRANT, ese maestro indiscutible de la SCREWBALL Comedy que cuando se ponía serio hacía que todos nos pusiéramos serios y reflexivos.
Lo que más me llama la atención de Jean Arthur en este título es su versatilidad. Podía ser una compañera única y ser una malhumorada y resacosa amiga de sus amigos... pero también era esa pequeña personita todo nervios y lágrimas. Tenía que ser muy duro para ella el estar constántemente siendo quien no era en la gran pantalla. Desde muy joven, a Jean Arthur le había costado mucho abrirse a los demás en su vida personal ya que nunca había tenido esa amiga para confiarle sus ideas y sus secretos. Para Arthur, la mayoría de compañeros de profesión y la gran mayoría de la gente, eran unos extraños. Su trabajo era su vida. Nada más.
1939 fue el año de "GONE WITH THE WIND", y como no podía ser de otra manera, Jean Arthur estuvo a punto de ser SCARLETT O'HARA en esa búsqueda histórica. Existen incluso alguna prueba de cámara pero... Ya sabes que todo quedó ahí. Arthur no estaba por la labor de ser una dama sureña maleducada, solo se sabía igual de guapa y mejor actriz que las demás.
Aparte de esto, tenía otro guión mucho más interesante entre sus manos. Ser CLARISSA SAUNDERS en otro título donde se volvía a juntar con Frank Capra y toda su troupe: "MR. SMITH GOES TO WASHINGTON", 1939, se convertiría en una obra maestra de la política ficción (...o no tan ficción...) norteamericana. Una vez más, Arthur rescataba al héroe (James Stewart otra vez y esta vez genial) ingenuo y noble, protegiéndole de una banda de políticos corruptos y cínicos que solo piensan en lo suyo: El Poder. ¿De qué me suena todo esto? La protagonista va cambiando de idea, y de una escéptica más se va convirtiendo en una idealista utópica. Algo referencial en las películas de Capra y, seguramente, lo que más me gusta de este cineasta.

Arthur, bella con un traje oscuro y un collar de perlas o tocando el piano y emborrachándose para huir de las rutinas y de las miserias políticas, junto a THOMAS MITCHELL y de resaca de neorrealismo norteamericano. Una actriz honrada, esa era Miss Arthur, que nos hace creer a la perfección que está eternamente cansada y de vuelta de todo hasta que alguien pasa por su vida. Con esa naturalidad aprendida a base de entrenamiento y de películas, de vida real que no había sido fácil, del paso del tiempo que marca a los seres humanos. Había veces que Arthur hacía que el tiempo pasase muy despacio y nos demostraba, a nosotros los espectadores y a ella misma, las razones de su estrellato.
Aún en el fondo estaban los problemas que Arthur tenía en la COLUMBIA PICTURES y que muy pronto iban a salir a la superficie.
© Ecos de Sociedad 2007 | Apdo. 10.753 - 38004 S/C. Tenerife