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Cinéfilos & mitómanos

JEAN ARTHUR, LA ACTRIZ INVISIBLE - 4ª parte

En "THE MORE, THE MERRIER", Jean Arthur era CONSTANCE MILLIGAN, Connie para los amigos, una chica que tiene que compartir un piso de habitaciones alquiladas con estos dos personajes: Un ex-militar ya retirado y ahora político y un miembro del F.B.I. en una misión especial como periodista en la ciudad de Washington y que llega dos días antes de lo esperado. Ahí empiezan todos los equívocos de un guión magistral de ROBERT RUSSELL, LEWIS R. FOSTER, RICHARD FLOURNOY y el marido de Arthur, FRANK ROSS.

Las primeras escenas de la película, que en España tuvo el inocentón título de "EL AMOR LLAMÓ DOS VECES", son todo un ejercicio de estilo para documentalistas en donde se ven los pros y los contras de vivir en una gran ciudad: La vida vista desde las azoteas, la gente solitaria en las ventanas, los planes que hace la gente, cómo los escándalos van de boca en boca y la cámara va vagando por todas estas situaciones, con una comicidad en pleno movimiento mientras se nos enseña el día a día de la organización matutina en una ciudad.

Es la típica película de entreguerras donde vemos el papel de las mujeres y el amor em momentos históricos, el patriotismo norteamericano como sentimiento de un pueblo y siempre presente, todo el mundo atento a los posibles enemigos de los americanos.

La película habla del amor y de las decisiones que toman los seres humanos, de cuanto dura ese hechizo del amor... ¿Alguien lo sabe realmente? Se nos habla de cómo la mujer se puede sentir burlada por un hombre y que este no se dé ni cuenta o viceversa. Todo un estudio de diferentes personajes y de cómo estos ven la vida, todo contado con unos diálogos chispeantes en donde se habla de todas esas cosas que hacemos cuando nadie nos ve, o cuando nos sinceramos con una persona cualquiera simplemente porque estamos a oscuras y no le vemos la cara, esas mentiras intencionadas que nos ayudan a vivir día a día.

Esta es una película de pícaros, ya sean periodistas o políticos. Y el maestro de todos los pícaros es MR. DINGLE; o lo que es lo mismo: CHARLES COBURN para la historia y la memoria. Con esa frase histórica de FERRAGUT como método de mirar siempre hacia adelante... "¡¡DAMN THE TORPEDOES!! FULL SPEED AHEAD!!!"; Algo así como: SIEMPRE HACIA ADELANTE SIN MIRAR ATRÁS!!

Otras frases memorables del guión son: "¿SABES QUE EL MAYOR PROBLEMA DEL MUNDO SON LAS MENTIRAS?", o aquella que dice: "ESTOY PROMETIDA A UNA CARRERA, NO A UN HOMBRE."

Jean Arthur

Jean Arthur siempre decía las frases más inteligentemente modernas... y salía tan elegante con esos fantásticos sombreros de los años 40... o informal con unas trenzas juveniles... y guapísima con su pelo largo y suelto, y una falda blanca plisada... o simplemente con los rulos puestos.

Esta es una película de escenas que se te quedan grabadas y ya no se olvidan, como aquella donde todos los protagonistas bailan una conga contagiosa, o el viaje en un taxi compartido, o esa hélice tan surrealista, una cartera de regalo y un periódico como The Washington Sun. La mezcla entre alegría y nostalgia en imágenes de esta comedia que va mucho más allá, convirtiéndose en algo especial, como jugando con las cosas que no esperamos.

Al final, el Oscar se lo llevó JENNIFER JONES por "LA CANCIÓN DE BERNADETTE", pero Jean Arthur se llevó una alegría, ya que Charles Coburn ganó el Oscar como mejor actor secundario... digamos de reparto.

También en el mismo año, Arthur rodaría "A LADY TAKES A CHANCE", 1943, con dos buenos amigos: El director WILLIAM A. SEITER y el actor JOHN WAYNE.

Este es un western que también es conocido como "THE COWBOY AND THE GIRL". El asunto es que la Columbia había bajado los costes de producción en sus títulos dedicados al Oeste y la calidad iba decayendo. La imagen moderna de nuestra Jean Arthur llamaba la atención al lado del vaquero eterno... y, la verdad, ese es el único encanto de este título. Ver a Molly (Jean) con uno de esos vestidos blancos con flores tan típicos de las heroínas del Oeste... Sonriendo ante el avergonzado John Wayne, que también sonreía. En fin...

En 1944, Arthur iba a rodar el último título con la Columbia Pictures. Era "THE IMPATIENT YEARS", 1944, de Irving Cummings, una comedia dramática de entreguerras con un guión de VIRGINIA VAN UPP. Se puede considerar una de esas joyas escondidas de la filmografía de la actriz, que sale con un vestuario precioso de JEAN LOUIS y fotografiada por uno de los grandes maestros: JOSEPH WALKER.

Era la historia de un matrimonio que vuelve al principio de su relación. Es decir, tras casarse con toda rapidez por la guerra, se quieren divorciar por no entenderse y no congeniar. Un juez y algunos flashbacks les convencerán de lo contrario. No hay que ser impaciente nunca, ese es el mensaje.

AL CLARK hace una labor genial con el montaje de esas escenas de testigos del amor de la pareja y la música de MARTIN SKILES acompaña perfectamente. El reparto de testigos de ese amor destaca por LEE BOWMAN, un actor que iba para estrella y se quedó en el limbo... Y otra vez Charles Coburn, que tenía una química perfecta con Jean Arthur. Casi se les puede ver reir entre escena y escena!!

Otros secundarios de lujo eran ED BUCHANAN y CHARLES GRAPEWIN, o PHIL BROWN, HARRY DAVENPORT y la actriz fordiana por excelencia; JANE DARWELL.

La prueba de que esta película era un proyecto en el que se confiaba plenamente es que la guionista, Virginia Van Upp y el director Irving Cummings, ejercieron de productores.

Así acabó la relación de Jean Arthur con la Columbia. Fue el final de su contrato aún en la mitad de 1944. Los testigos hablan de que aquella mañana soleada se pudo ver a Jean corriendo por las calles del estudio gritado a pleno pulmón: "¡¡SOY LIBRE, SOY LIBRE!!". La verdad es que por parte de la Columbia, este paso no se entiende muy bien. Estaba dejando en libertad a una gran actriz que reciéntemente había sido nominada con un Oscar a la mejor actriz y no solo eso: era una de las artistas más queridas por el público que iba a ver sus películas. La taquilla quería a Miss Arthur.

Por parte de la actriz, las razones eran las del cansancio del ambiente que rodeaba a Hollywood y otra vez la idea de irse a Broadway para actuar en el teatro. Ese cambio de ciudad era lo que ella buscaba para obtener nuevas energías. Pero había algo más... Y era, la personalidad de Jean Arthur. Esa timidez. Había llegado a un punto en que odiaba participar en películas y le tenía miedo a los rodajes. Todo esto se había convertido en una especie de agonía para ella. Algo incómodo. Esto puede parecer extraño pero no es así: recuerdo a LAURENCE OLIVIER contando que en 1964, mientras representaba la función de "OTELO" de William Shakespeare, tuvo un gran ataque de miedo al escenario... ¡¡Y llevaba 40 años subiéndose a ellos!!

Ya establecida en Broadway en la mitad de los 40, Jean Arthur se volvió a ilusionar con una obra llamada "BORN YESTERDAY" (Nacida ayer), escrita por GARSON KANIN, famoso guionista y director muy amigo de KATHLEEN HEPBURN.

Arthur participó actívamente en los ensayos de la obra... pero justo antes del estreno, y algo enfadada por ciertos cambios en su texto, abandonó este proyecto con pena. Tampoco hubo suerte con otras obras de teatro y así, pasaron cuatro años.

En 1948, PARAMOUNT PICTURES le envió un guión que habían escrito CHARLES BRACKETT y BILLY WILDER, junto a la colaboración de RICHARD L. BREEN y HARRY HOGAN y basándose en una historia que solía contar DAVID SHAW. Aquel proyecto se llamaba "A FOREIGN AFFAIR", aunque en España se estrenó con el nombre de "BERLIN OCCIDENTE" (bonito título). Jean Arthur aceptó ese papel que significaba su vuelta al cine por la razón simple de que le resultaba muy gracioso encarnar a la seca y adusta congresista PHOEBE FROST en su cruzada contra la inmoralidad de los soldados norteamericanos. Era como burlarse de ella misma y del personaje al que nos tenía acostumbrados. No se lo pensó dos veces y preparó el papel.

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